Lifting Facial
Lifting facial y cervicofacial
Restaura tu estructura, no solo tu piel
El lifting moderno (ritidectomía) no busca «tensar», sino restaurar el volumen perdido y reposicionar el SMAS (sistema muscular y de soporte facial) en su lugar original. Conseguimos un aspecto descansado y fresco sin alterar tus rasgos ni dejar rastro de cirugía.


Más que arrugas: entendiendo la arquitectura facial
Por qué la mejilla y el óvalo facial pierden su definición.
La anatomía facial se organiza en capas: piel, grasa, músculo (SMAS) y hueso. Con el tiempo, la gravedad y la laxitud de los ligamentos producen un descenso de la grasa de la mejilla, acentuando el surco nasogeniano, las líneas de la ojera y la pérdida del borde mandibular.
Puntos clave:
- Zonas de mejora: actuamos sobre pómulos caídos, mandíbula desdibujada y cuello (papada y bandas musculares).
- Indicaciones: ideal a partir de los 45-50 años cuando hay flacidez moderada o avanzada.
- Seguridad: procedimiento realizado bajo estricta valoración previa para garantizar expectativas reales.
¿Qué zonas de tu cara deseas mejorar?
Haz clic en la tarjeta para profundizar en la técnica que mejor se adapta a tus necesidades.
Deep plane facelift: la excelencia en cirugía reconstructiva
A diferencia del lifting clásico, donde se separa la piel del músculo para tensarla, la técnica Deep Plane libera los ligamentos profundos para mover toda la estructura facial en bloque.
Ventajas del Deep Plane:
- Menos hematomas: Al levantar menos piel, la recuperación es más rápida y menos traumática.
- Naturalidad: La mejilla vuelve a su posición juvenil de forma natural, suavizando el surco nasogeniano sin rellenos artificiales.
- Durabilidad: Al no depender de la tensión de la piel, los resultados son más estables y duraderos.


Perfilado cervical y LipLift: los detalles que marcan la diferencia.
- Lifting de cuello: corregimos las bandas del platisma (músculo del cuello) y la papada, redefiniendo el ángulo cervicomandibular para un perfil estilizado.
- Liplift sashimi: aplicamos una técnica refinada (Sashimi) para retirar una franja precisa de piel justo en el borde del labio, permitiendo corregir asimetrías y aumentar el volumen de forma permanente y definida.
Los medios que hablan de nosotros
Alternativas mínimamente invasivas y combinaciones
Para pacientes que buscan resultados tensores sin pasar por quirófano, contamos con la tecnología de radiofrecuencia más avanzada del mercado:
- Facetite: lipólisis asistida por radiofrecuencia para un efecto lifting sin cicatrices.
- Morpheus8: radiofrecuencia fraccionada que reorienta las fibras de colágeno para tratar papada y líneas de expresión.
- Accutite: remodelación de zonas muy concretas en solo 15 minutos.

Preguntas frecuentes
Lo que debes saber
Entre 8 y 12 años, dependiendo de la genética, elasticidad de la piel y estilo de vida.
Sí, es un procedimiento seguro cuando lo realiza un cirujano plástico especializado en un entorno hospitalario.
El retorno a la vida social suele ser entre las 2 y 3 semanas, dependiendo de la técnica empleada.
No, quedan escondidas estratégicamente en la línea capilar y alrededor de la oreja.
Sí, es muy común realizarlo junto a una blefaroplastia (párpados) o lipofilling facial para recuperar el volumen perdido.
El tabaco puede ralentizar la cicatrización, especialmente detrás de la oreja; se recomienda suspender el hábito antes de la cirugía.
Entre los 2 y 3 meses, una vez que la inflamación ha desaparecido por completo.
El liplift es una solución quirúrgica definitiva que acorta el filtrum largo, mientras que el relleno es temporal y aporta volumen.
Sí, es especialmente útil para corregir tensiones o resultados insuficientes de cirugías previas.
De la complejidad del caso, la duración de la cirugía y si se combinan otros procedimientos.